POPEYE THE SLAYER MAN

 
Año: 2025
Duración: 88 min.
País: Estados Unidos 
Dirección: Robert Michael Ryan
Guion: John Doolan, E. C. Segar.
Reparto: Jason Robert Stephens, Sarah Nicklin, Angela Relucio, Scott Swope, Elena Juliano, Marie-Louise Boisnier, Mabel Thomas,







Insisto con los personajes que han pasado a dominio público y repito con Popeye. 
Popeye the Slayer Man cambia hacha el marino por asesino en el postre  es otro slasher que utiliza al personaje Popeye como asesino. En esta ocasión cuenta la historia de un grupo de amigos que quieren hacer un documental sobre una leyenda urbana que dice que en el muelle abandonado hay una fábrica de espinacas en la que está Popeye  un marinero deformado, que fue a esperar la vuelta de su novia que le abandonó y allí sigue esperando y vagando. A este muelle también irá el novio de la chica con un grupo de amigos ya que se sospecha que le pone los cuernos y quiere ir allí a liarla. Los grupos descubren que la leyenda es real y allí está Popeye que empezará a matar a  a unos y a otros. 
En esta ocasión la utilización del personaje está mejor que en otras del universo  Aquí el personaje Popeye está mejor utilizado que en la otra ya que sí que tiene el aspecto del personaje de animación, boca torcida, tiene  pipa, traje de marinero, tiene los brazos enormes,y deformados...aunque no hay rastro de otros personajes secundarios de las tiras cómicas y de la animación. 
Como slasher también funciona mejor que en la otra película ya que aquí sí que tenemos muertes imaginativas, hay más medios, hay bastante sangre  y gore con efectos prácticos correctos. Pero que cae en lo mismo que la otra, que entre una muerte y otra no nos cuenta nada, aquí hay personas deambulando por una fábrica abandonada,ni tensión, ni humor ni nada de nada, lo  cual se acaba haciendo larga y aburrida. Dicen que en el país de los tuertos, que en el país de los ciegos, el tuerto es el rey y por este momento es la única que ha conseguido un aprobado, muy justito, pero un aprobado de todas las que he visto. Lo seguiré probando, no decaigo.